A la Comunidad Penitenciaria ingresaron 566 privados de libertad

Las mujeres fueron orientadas por la GNB

Las mujeres fueron orientadas por la GNB

“Hasta que no aparezcan pensaremos lo peor”, comentó una de las mujeres que pernoctaban ayer por la mañana en las adyacencias a la Comunidad Penitenciaria de Coro (CPC), ubicada en el sector San Agustín del municipio Miranda, para buscar información sobre los 566 ex reos de la Cárcel Nacional de Maracaibo.

La señora era una de las tres sexagenarias, que junto a una embarazada con al menos cinco meses de gestación y una madre con un bebé de tres meses de nacido, formaban parte del grupo de familiares de privados de libertad conformado por al menos 27 mujeres y tres hombres, quienes solicitan información sobre unos 20 reclusos que no aparecían en los penales a los que supuestamente fueron asignados, y a otros tantos que no estaban en las listas de traslados desde la cárcel de Sabaneta hasta otros penales.

Ninfa Narváez, esposa de uno de los privados de libertad, comentó que debieron dejar a sus hijos en Maracaibo, estado Zulia, en busca de sus parejas “andamos de cola en cola, sin dinero, tenemos tres días sin bañarnos y casi no hemos comido, ni dormido”.  Refirió además que fue a la cárcel de Uribana y no consiguió a su marido trasladándose hasta Coro “sin conocer a nadie”, por lo que rechazó la desorganización que les mantenía desinformados y dando traspiés por diversos estados del país.

Orden e información

Se conoció que no tuvo lugar el Plan Cayapa para los provenientes de la cárcel de Sabaneta, tal y como había sido anunciado por el Ministerio de Servicios Penitenciarios y que durante el inicio de la tarde de ayer una comisión fue atendida por funcionarios de la Comunidad Penitenciaria de Coro, quienes detallaron a los manifestantes sobre las normativas internas del recinto donde se mantiene el régimen penitenciario.

Entretanto, en la entrada de la nueva cárcel, oficiales de la Guardia Nacional Bolivariana, contaban con la lista donde se detallaba la identidad y número de cédula de los 566 (y no 530) reclusos transferidos. Igualmente informaban sobre los días asignados para la visita familiar y conyugal,  y que para esta última debían contar con un acta de matrimonio o carta de concubinato.

A su ingreso los reclusos recibieron un kit personal que contenía un mono y una franela, chanclas, crema dental, jabón para baño y champú. Durante 15 días permanecerán aislados, tiempo en el que deberán presentar pruebas psicológicas y recibirán atención médica-odontológica, para luego ser asignados a las áreas de seguridad correspondientes (baja, media o máxima seguridad).

Escrito por: Christie Charlot Chirinos |Foto: José Portillo